viernes, 13 de marzo de 2009

NARCISISMO



La mitologia griega nos ofrece hermosas leyendas, que la cultura occidental ha utilizado después, para describir determinados estados mentales. Una de ellas es la historia de Narciso y Ecco.
Narciso era un joven muy hermoso, pero incapaz de amar. Su belleza sin embargo despertaba en los demás ardientes pasiones, tanto en mujeres, como en hombres y el permanecía impasible ante los requerimientos de los demás.
La ninfa Ecco se enamoro perdídamente de Narciso. La pobre ya estaba maldita, pues Hera la mujer de Zeus, el padre de todos los dioses, la había castigado a repetir siempre las ultimas palabras que decían los demás ( por si no fuera poco va y se enamora de quien no podía corresponderle). Despreciada por su amado se fue consumiendo poco a poco, en una cueva hasta su muerte, quedando solo el eco de su voz.
Némesis la diosa de la venganza instada por las hermanas de Ecco, tomo cartas en el asunto y decidió que Narciso probase de su propia medicina, es decir que al contemplarse en las aguas de un río se enamorase de si mismo. Como este amor resulto ser imposible, pues cada vez que trataba de coger su reflejo, este se disolvía en el agua, Narciso se murió de pena o se ahogo en el río, según otras versiones, creciendo en la orilla del mismo, la flor que hoy conocemos como Narciso.
Hasta aquí la leyenda. Hoy en día conocemos vulgarmente por narcisismo la adoración excesiva que alguien siente por si mismo, sobre todo por su aspecto físico.
Sin embargo en el ámbito psiquiátrico y esto me ha resultado curioso, el narcisista aunque por supuesto se distingue por su aparente autoimportancia, desmesurado amor por si mismo y escasa empatia, adolece de una muy baja autoestima, de ahí que precise ser constantemente alabado. Lo que el narcisista percibe de si, es una imagen inestable y poco solida. Cuando trata de adentrarse en si mismo, no encuentra nada en que apoyarse, entonces busca el espejo de los demás para sentirse valioso.
El narcisita tiene una imagen distorsionada de si mismo, vive perdido en los reflejos que otros tienen de el y que el tiene de si mismo, completamente extraviado en una galería de espejos que le ocultan su propio ser, que como tal tiene la misma belleza que la de cualquier otro. En su deseo de ser único, se separa del resto y es el vivir separado lo que le mortifica y hace infeliz, por eso los narcisistas suelen tener un pésimo final, a no ser que maduren y logren salir de su laberinto.
Por desgracia en occidente vivimos en una sociedad muy narcisista,nos vemos bonbardeados por una publicidad que da una importancia excesiva al aspecto físico y muy poco al los valores éticos, nos sentimos importantes por lo que poseemos, el coche mas potente, la casa mas grande, el cuerpo mas musculoso y si embargo nos olvidamos de lo que realmente somos como personas, nuestro grado de madurez, solidaridad con los demás, capacidad de amor y respeto.
Es triste pero es así.
Quizás esta crisis económica, que tanto nos asusta, puede ser una oportunidad para reflexionar sobre que rumbo deseamos tomar en nuestra vida, que valores vamos a trasmitir a nuestros jóvenes y nos haga darnos cuenta de que además de nosotros existen otros, que aun viven en condiciones mucho peores y aprendamos a compartir, así lo espero.

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